En el último siglo, la sociedad ha ido cambiando notablemente. La
escuela perdió poder como institución socializadora primaria. La misma
trabajaba en conjunto con las familias y el Estado, pero en la actualidad la
escuela esta marginalizada, y quienes tomaron el poder son los medios masivos
de comunicación y el internet.
No solo la escuela cambió, sino que los educandos también. Los
planes de estudio están formulados para niños de hace cincuenta años, por lo tanto
los docentes no saben como trabajar con ellos debido a este desglose
generacional. Los jóvenes de ahora, son desafiantes, discuten, perdieron el
respeto al docente y a la institución en general.
Los medios de comunicación influyen en ellos, al invadirlos con
publicidades, inventarles “necesidades” como tener que usar las zapatillas de
tal o cual marca, poseer teléfonos celulares a temprana edad o hablar de
determinada manera. Los jóvenes que no están incluidos en alguna tribu urbana,
siguiendo su cultura, quedan excluidos y hasta llegan a ser agredidos por no
pertenecer a una.
El papel que asume la
escuela, frente a los cambios económicos, políticos y sociales, es de
posicionarse como institución proveedora de asistencia, ya sea alimentaria,
psicológica para alumnos y sus familias, o de cualquier otra índole, sobre todo
en los sectores mas desprotegidos de la sociedad.
Esto no quiere decir que aquellos sectores de la sociedad que no
presentan problemas económicos no se encuentren atravesando dificultades de
diferentes tipos. En escuelas privadas puede observarse la falta de contención,
desinterés, etc.
Aún en la actualidad algunos sectores de nuestra sociedad, suponen
que aquellos niños que no concurren con una asistencia regularizada a los
diferentes tipos de establecimientos educativos se encuentran en un estado de vulnerabilidad
frente a la realidad en la que viven y esto presupone que no tendrán las mismas
herramientas de competitividad con respecto a aquellos que sí. Estableciendo a
partir de esta premisa que la educación formal presupone una ventaja frente
aquellos que no acceden a tal beneficio.
Hay jóvenes que no terminan la escuela secundaria, y en algunos
casos, la primaria; por encontrarse desprotegidos por el Sistema de Gobierno
que debería contenerlos y concentrarlos, diezmándolos de los elementos que
garanticen el desarrollo de la vida adulta comprendiendo la misma en todas sus
proyecciones posibles, desde la estabilidad laboral, o bien, desde la construcción
de una familia para nuclearse así en un futuro que los bienaventure frente a la
vida, sino que viven el día a día enfrentando cada conflicto como meros
sobrevivientes de la realidad.
La escuela como ente regulador social en sus comienzos fue pensada para
establecer los cánones de homogeneización cultural convenientes al sistema desde
los rudimentos más básicos hasta aquellos conocimientos para los cuales habría
de utilizarse la técnica y el desarrollo de herramientas de estudio complejo.
Así fue, como en cada sociedad los valores de alcance educacional fueron
desentramándose en ligeros elementos de constitucionalidad de una ciudadanía
que prepondera los elementos del individuo, haciéndolo a la vez participante de
conceptos incluidos por la escuela como la ética, la moral, el respeto, la nacionalidad,
y otros contenidos, incluyendo, claro, la enseñanza de la lectura, la escritura
y la aritmética.
En nuestros días, los contenidos específicos de la educación formal
han absorbido cuanto elemento cultural se dispuso a incluir la sociedad moderna.
Así, con este extraño proceso de valoración del contenido, la actualización del
mismo se a puesto a prueba por los valores de la técnica, por ejemplo,
incluyendo a las nuevas tecnologías como actores principales de los tiempos
contemporáneos a nosotros. El desafío que esta realidad presenta, nos enfrenta
a capacitarnos diariamente para poder brindar como educadores, los elementos cognitivos que se vuelvan armas
educativas para el enfrentamiento con la realidad concreta.
También, a la hora de enseñar,
los docentes y las escuelas deberían tener en cuenta los intereses de los
alumnos, buscar textos cercanos a ellos, que tengan sentido, para que los
mismos puedan apropiarse de ellos más significativamente.
Se pretende que los alumnos sean capaces de poder crear textos
propios y se relacionen con la literatura más libremente, la incorporación de
la literalidad le da mayor poder a la oralidad, promoviendo el trabajo en grupo,
sociabilizándolos y logrando que los mismos sean evaluados y evaluadores de los
contenidos en desarrollo.
Con respecto a la imagen, ésta cobra un valor importantísimo a la
hora de introducir a los niños en la literatura. Resultaría una obviedad
proponer a los cuentos infantiles como elemento de registro de esta realidad,
ya que utilizan como anzuelo está técnica de imagen y texto activando en los
mismos el interés, individual y colectivamente.
El desarrollo de las nuevas tecnologías nos enfrenta a una nueva
arista de análisis. Ya que el cambio y renuevo permanente y preponderante de la
digitalización de la imagen y del conocimiento denominado de ahora en adelante
como información hace que esta se vuelva una carrera en contratiempo con las
capacidades de enseñanza enfrentándolas directamente con las del aprendizaje
del educador y del educando.
Resulta necesario remarcar que en nuestra época ha cambiado
totalmente el procedimiento del registro de sucesos que afectan la vida del
hombre en sociedad. Estos acontecimientos hoy son asimilados prácticamente “en
directo” al momento en el que ocurren. Éste fenómeno se debe a más de un
elemento. La globalización, en primer lugar, ha logrado que aquello que ocurre
en el otro lado del planeta se sepa al instante; mientras que en segundo lugar,
las corporaciones mediáticas imponen las reglas del juego determinando aquello
que se sabrá y aquello que no.
A principios de Siglo XX era normal que un fenómeno global se
explique a través de un relato, y las personas accedían a la información a
través de un elemento primordial de la vida humana: La Palabra. En nuestra época no hace falta desarrollar los
por qué de los cambios que vivimos. ¿Habrá afectado la tecnología a “la
palabra” cambiándole su significado? ¿O habrá cambiado el valor o la
significancia de la misma frente a la tecnología?
Dicho lo cual otro debate se pone en juego. ¿El lenguaje también ha
sido afectado por el desarrollo de las nuevas tecnologías?
Se dice que una persona necesitaría ochocientas horas de lectura
para poder leer todo lo que se sube en un segundo de internet. Lo que nos
enfrenta a un monstruo que pareciera estar devorando lenguajes, idiomas,
significados, elementos gramaticales y que establece nuevas reglas ortográficas
y matemáticas. De aquí surge una nueva problemática. Cómo impacta en un niño
este proceso. Dicha realidad resultaría comparable con dejar a un menor solo en
una ciudad desconocida sin la protección de una familia ni un estado, sin que
conozca las reglas ni los cánones para desarrollarse, pero lo más terrible, es
sin conocer su idioma.
Hablar de alfabetización en la escuela no sólo se refiere a aprender
el lenguaje oral y escrito, sino a aprehender los nuevos lenguajes posmodernos
comprendiéndolos.
La escuela actual debería enseñar una alfabetización tecnológica y
audiovisual. Cuando hablamos de alfabetización tecnológica nos estamos
refiriendo a la educación que forme al alumno para tener una consciencia
crítica contra la tecnología, que pueda servirse de ella significativamente y
que tenga el poder de elección de lo que las tecnologías le proveen. Un nuevo
modelo de pensamiento crítico.
Como concepto para valorizar nos encontramos con el cambio que han
producido los medios masivos de comunicación, y en especial, las redes
sociales, sobretodo en los sectores jóvenes de nuestra sociedad, que han
reformulado el modo de desarrollar la escritura. Las emociones, las
sensaciones, y en definitiva el espíritu de “La Palabra” vuelve a modificarse
en un todo que vuelve nuestra redacción a una cantidad limitada de caracteres
que no logran explicar al humano, pero que definen su estado. No lo completa,
pero lo satisface.
A principio de los años ochenta, la aparición de las infografías
como elementos de explicación redujeron el lenguaje a una cantidad finita de
palabras, dando por sentado que el resto del conocimiento, que aparecía a
través de la imagen, la persona que accedía a la misma lo conocía y comprendía.
El efecto resultó demoledor, ya que para los años noventa las estrategias de
mercado pusieron todo su caudal en los multimedios, preponderando lo
audiovisual, sin educar previamente a los afectados, volviendo a enfrentar al
hombre a una nueva era. La era de la información.
Las escuelas europeas y
americanas estudiaban el ruido visual, sin poder explicar dicho fenómeno. Lo que
se ha desbocado en nuestros días con una completa gama de elementos mediáticos
que se ponen en medio entre el sujeto y el conocimiento eliminando o mermando
el valor de las competencias de alfabetización del cual el individuo dispone.
La actualidad supone que todos estamos preparados para acceder al conocimiento,
sin importar el origen del mismo, dejando a merced del elector el destino de la
información.
Sería embarazoso para este estudio desarrollar una explicación
semiológica de qué ha logrado la imagen. Las marcas, los valores, los colores,
las actitudes, y hasta los carteles de los baños han reemplazado la palabra
hombre o mujer por figurillas que identifican al género.
Las imágenes hacen de objetos, marcas, actitudes y valores,
“necesidades básicas” a las cuales todo ciudadano quiere llegar. Crean
estereotipos, subculturas dentro de una cultura, identidades y modos de ser.
Por lo tanto, enseñar alfabetizando sobre los medios de comunicación
tiene un doble desafío. Por un lado, crear sujetos competentes dentro de la
rama de la comunicación audiovisual, y por el otro, enseñarles las nuevas
formas de representación tecnológica produciendo videos, tomando fotografías, o
creando contenidos de internet.
Finalmente el video que se desarrolla a continuación terminará
explicando a través de un contenido multimedia, cómo ha afectado el continuo
aparato reproductor de imágenes e informaciones la vida de los educandos.
Los alumnos se han vuelto sujetos de mercado a los que de manera muy
irresponsable dotamos de información sin conocer su procedencia. Estimulando
elementos cognitivos que los rebelan frente a un sistema que nadie parece poder
dominar. No es casual que el Banco Mundial y otras entidades financieras
globales tengan inherencia con los contenidos que se enseñan en nuestras
universidades y escuelas, volviendo al hombre el lobo del hombre.
Chicas! nos gusto mucho su blog!, los vídeos los conocíamos están buenísimos, muy didácticos, aunque sean en ingles, ya que uno esta traducido y el otro tiene imágenes muy claras.
ResponderEliminarLas invitamos a visitar nuestro blog: http://ctmnuevaeducacion.blogspot.com.ar
Las esperamos!
Debemos destacar con nos atraparon por la elección de imágenes y videos, ya que estas están en otro idioma, es decir, que nos hacen reflexionar en cuanto a que "el problema" abordado en este Trabajo Integrador Grupal, no es solo nuestro (como ciudadanos Argentinos) sino que repercute alrededor del mundo... Claro está que estos medios tecnológicos tienen una procedencia la cual llega a nosotros en menor escala. Pero la implementación y uso que hicieron nos dieron que pensar eso, en "la revolución mundial". Además nos gustó como los textos fueron abordados...
ResponderEliminarChicas me pareció muy buena las descripciones que hacen en el ensayo y la elección de los vídeos son muy claros. Tienen una mirada más global , lo digo por los ejemplos que dan de las escuelas europeas y americanas, muy completo el ensayo, las felicito. (Romina Albarracin)
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarChicas: Está buenísimo este trabajo. Es increible como a medida que iba leyendo se relacionaba todo con todO. Aquí veíammos la relacion entre las materias. Está muy bien abordado desde todos los puntos. Los videos están muy buenos.
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